Hay tres formas de usar WhatsApp en un negocio: la app normal, WhatsApp Business (la app gratuita con catálogo y respuestas rápidas) y la WhatsApp Business API. Para automatizar de verdad —conectar un agente de IA, un CRM, flujos de recordatorios— necesitas la API.

Las diferencias que importan

Número de dispositivos y usuarios

La app normal vive en un móvil. La API no tiene app: se conecta a una plataforma (un CRM, una herramienta de automatización) y varias personas o sistemas pueden atender el mismo número a la vez.

Automatización

Con la app solo tienes respuestas rápidas y mensajes de ausencia. Con la API puedes enrutar mensajes, disparar flujos, conectar una IA y registrar todo en tu CRM.

La ventana de 24 horas

Con la API, cuando un cliente te escribe se abre una ventana de 24 horas en la que puedes responder con texto libre. Pasado ese plazo, para volver a escribirle necesitas una plantilla aprobada por Meta.

Plantillas

Son mensajes prediseñados que Meta revisa y aprueba. Se usan para recordatorios de cita, confirmaciones o recuperación de contactos. Las hay de categoría utilidad (baratas, para gestiones) y marketing (más caras, para promociones).

💡 Regla práctica: si el cliente inicia la conversación y respondes dentro de 24 h, es gratis y libre. Si el negocio inicia el contacto o han pasado más de 24 h, necesitas plantilla y tiene un coste por mensaje (céntimos).

¿Cuándo necesitas la API?

Si solo respondes tú, a mano, desde un móvil, la app de WhatsApp Business te sobra.

Un aviso sobre el número

Un número que pasa a la API deja de funcionar en la app del móvil. Conviene usar un número dedicado para esto, no tu línea personal. Si vienes de automatizar Instagram, el planteamiento es parecido: lo cuento en cómo automatizar las respuestas de Instagram con IA.

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